3AM
Los dos en la cama, ella me abraza y yo miro a un punto fijo esperando el sueño. Como siempre huele muy dulce y tiene pesadillas en las que no para de llorar, le acaricio el pelo y se calma, le beso la frente y aunque no lo sabe, sonríe un poquito.
Oímos un fuerte golpe en la puerta de la entrada: instintivamente me pongo sobre ella para protegerla, encogida suelta un grito agudo y me agarra la camiseta.
Resulta ser un vecino borracho que se había caído (levantándose suelta perlitas por la boca) no sabe ni qué piso es el suyo.
Estando cansado, suspiro y giro la cabeza hacía ella. Puedo escuchar como el corazón le late muy rápido, me mira fijamente con las pupilas dilatas y desprende calor. Pillo el mensaje, pero me hago el tonto.
- ¿Te has asustado?
Me acaricia la cara, me besa, lo hacemos.
Oímos un fuerte golpe en la puerta de la entrada: instintivamente me pongo sobre ella para protegerla, encogida suelta un grito agudo y me agarra la camiseta.
Resulta ser un vecino borracho que se había caído (levantándose suelta perlitas por la boca) no sabe ni qué piso es el suyo.
Estando cansado, suspiro y giro la cabeza hacía ella. Puedo escuchar como el corazón le late muy rápido, me mira fijamente con las pupilas dilatas y desprende calor. Pillo el mensaje, pero me hago el tonto.
- ¿Te has asustado?
Me acaricia la cara, me besa, lo hacemos.
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